GRAN BRETAÑA, Reina Victoria (1837-1901). 5 Pounds (5 Sovereigns), "Una and the Lion". (Au. 39,94g/39mm)*. 1839. Royal Mint de Londres. (Wilson&Rasmussen 278; Km#742). Anv: Busto de la reina Victoria a izquierda, con seis volutas y once hojas en la cinta del pelo, marca de grabador: W. WYON, R.A en relieve sobre el corte del cuello, alrededor leyenda: VICTORIA D: G: BRITANNIARUM REGINA F:D:. Rev: Reina Victoria coronada, envuelta en manto, guiando al león británico, portando orbe y cetro, debajo fecha: MDCCCXXXIX/W. WYON, R.A, alrededor leyenda: DIRIGE DEUS GRESSUS MEOS, canto liso y grabado: DECUS ET TUTAMEN ANNO REGNI TERTIO. Muy raro ejemplar con un tirada de sólo 400 ejemplares. Encapsulado por NGC PROOF DETAILS, Repaired. Las superficies presentan algunas fisuras y evidencias de un ligero pulido, sin que ello eclipse su excepcional rareza dentro de la numismática británica. Se trata de una oportunidad singular para incorporar a una colección de primer nivel esta pieza de primera magnitud. *Peso y medidas teóricos.
William Wyon se la jugó. Y le salió bien. La representación alegórica o ficticia de un monarca siempre conlleva un riesgo de rechazo social pero en esta ocasión todo parecía estar bajo control. William Wyon, grabador y figura central del neoclasicismo numismático, se la jugó. Y le salió bien a pesar de que las expectativas iniciales no eran muy altas, apenas se contempló la acuñación de algo más de un centenar de piezas con motivo de la coronación de la reina. Pero entonces, entró en juego la excepcionalidad técnica y artística para hacer el resto, para despejar dudas y para convertir una tirada, en principio, corta en una acuñación icónica prolongada en el tiempo –durante casi cincuenta años- y que dio lugar hasta ocho variantes de cuño cuyo estudio principal debemos a Wilson y Rasmussen.
"Una and the lion", no es una moneda más. Es propaganda, ruptura, belleza, controversia, arte victoriano, épica… todo ello en estado puro. El anverso, claro ejemplo del neoclasicismo imperante, nos presenta a una reina joven de rasgos suavizados a izquierda, con un relieve alto pero extremadamente limpio, algo muy común en los "proof" victorianos. Wyon no pretende representar a la reina Victoria de 1839, busca una Victoria casi idealizada, de aire alegórico que, de alguna manera, tenga su continuidad en su rompedor reverso.
La escena del reverso está sacada de la obra "The Faerie Queene" de Edmund Spenser, una loa dedicada a Isabel I allá por 1590 y a simple vista carente de cualquier tipo de ruptura. Parece una escena clásica pero todo cambia cuando sabemos que Una, joven heroína clásica, que camina junto al león es la personificación de la propia reina Victoria. Este gesto de personificación es la primera vez que se lleva a cabo en la numismática británica y desde el punto de vista simbólico es realmente potente: Una es Verdad, Pureza y Virtud, y camina con templanza junto al león, símbolo de Inglaterra, en unos momentos de profundas transformaciones políticas y sociales y donde, además, los reinados de Jorge IV y Guillermo I habían dejado cierta sensación de desgaste en la institución. La escena transcurre en una composición horizontal muy equilibrada. Una, con brazo derecho extendido en gesto de guía, avanza hacia la izquierda con movimiento suave, armónico, en un campo amplio y despejado. La figura del león, de relieve algo más pronunciado, favorece la sensación de profundidad y las patas delanteras nos transmiten movimiento. Este reverso nada tiene de bélico, ni siquiera de heroico es, claramente, un manifiesto político y ético de una reina, recién coronada, que se presenta como guía virtuosa y renovada de la nación.